Inicio de la tercera fase de la Red de cooperativas para el trabajo digno en el Salvador

Un utensilio tan común y cotidiano para muchos de nosotros como es un horno, puede ser una herramienta poderosísima para cambiar las vidas de centenares de personas en El Salvador.
Y este es el punto de partida de esta tercera fase de este proyecto de Sindicalistes Solidaris, donde participan siete comunidades de todo el país y 105 personas beneficiarias, especialmente mujeres, indígenas, jóvenes y madres solteras en especial estado de vulnerabilidad.
Con la cesión de un horno a las comunidades,y jornadas de formación en panadería y pastelería, contabilidad y comercialización, higiene alimentaria y trabajo digno, cada una de estas familias tiene la oportunidad de obtener unos ingresos que les permitan tirar adelante e invertir parte de las ganancias en el bien de sus comunidades. Las participantes, una vez consolidados los conocimientos, elaboran una gran diversidad de productos saludables y nutritivos que ellas mismas venden a sus comunidades o a comunidades vecinas, y obtienen unos ingresos que les permite alimentar a sus hijos y llevarlos a la escuela, pero que también dan una oportunidad a los jóvenes de huir de la violencia y de la delincuencia organizada.
Con esta tercera fase, se habrán consolidado un total de 25 cooperativas en todo el país y el objetivo es que puedan trabajar mancomunadamente y consolidar una marca que sea identificada como fuente de productos sanos y nutritivos y elaborados bajo el respeto a los principios del trabajo digno.
La creación de estas cooperativas ha sido posible gracias a la colaboración de los ayuntamientos de Vilanova i la Geltrú, Igualada, Santa Coloma de Gramenet, Vilafranca del Penedès, Sant Andreu de la Barca y l’Hospitalet de Llobregat.